Vuelta al Cole!
Mi primer día de consulta, tras las vacaciones mas largas
que recuerde, cuatro semanas enteras una detrás de otra, ha superado todas mis
“expectativas”.
Superados los titubeos iniciales con las claves de acceso,
los procedimientos y los cambios, me enfrento a la larga lista de pacientes que
llenan mi agenda. Ocupen todos los asientos, este vuelo va completo, como dijo
la azafata por megafonía, en mi penúltimo avión.
La jornada arranca despacio y sin mas complicaciones pero
enseguida aparecen los primeros signos
de que esta placidez es solo aparente.
D, un chico de 22 años, viene con su madre. La conozco así
que le pido que deje narrar a su hijo el motivo de su consulta. El chico tarda
unos segundos en reaccionar pues esta acostumbrado a que le resuelvan estas
pesadas tareas de “explicarse”. Arranca de forma dubitativa y mezcla dolor de
estomago con un ingreso hospitalario entregándome un informe. Leo que ha tenido
una hemorragia digestiva y tras 24 le enviaron a casa con tratamiento pero que
este no le mejora.
Pide la palabra la madre y suelta “tiene una depre de
caballo”. La miro con asombro y continua: ´-desde hace meses ni sale de casa,
ni de su habitación, no habla y no tiene ganas de nada. Miro al chico y ni se
inmuta, ha tensado un poco sus gestos pero es evidente que lo que dice su madre
es o se parece a la realidad.
Tras un interrogatorio muy incisivo, pues no tiene ganas de
hablar, concluyo que desde que le despidieron del ultimo trabajo hace seis
meses ha pasado su tiempo viendo la tele, durmiendo mucho, jugando en el
ordenado y comunicándose con su novia, con la que no sale casi nada porque no
tienen dinero a través de la red(¡!!!). Desde hace quince días ha salido un par
de horas un día.
Me ahorro la pregunta de que hacer y la respuesta con
propuesta de abordaje y tratamiento que en los seis minutos asignados y mas del
triple dedicados me saque de la chistera. Continuara, espero!
Tras recibir a MD,
que ya en cuando la llamo me muestra que esta hecha polvo, sin ser capaz de
darle una respuesta sobre que hacer con su marido que esta hundido entre la
enfermedad y la búsqueda de una renta y de su hija sordomuda de 30 años y que
esta cada día mas irritable, me llaman de recepción diciéndome que sube una
cita sin hora.
Siempre les hago esperar un poco porque abusan de esta treta
para no esperar y paso otro paciente. Cuando sale y antes de que entre M, un musulmán
diabético que ha sido visto por todos los especialistas de mi área y que ya
estaba entrando en la consulta, hago pasar la cita sin hora.
Entran dos mujeres llorando y una de ellas entre sollozos
incontenibles me suelta “han matado a mi hija de 14 años”. La acompañante añade
“la ha atropellado un carro”. Su madre, con la que viven sus tres hijos, la ha
llamado destrozada para contarle lo que ayer por la tarde había ocurrido.
Por mi cabeza pasan en segundos ráfagas de dolor, llanto,
compasión, comprensión,..Me levanto le cojo de la mano y mientras llora le
acaricio su cabello. Esta cuidando una anciana, necesita mantener el trabajo,
ya esta asegurada desde la nueva ley de empleadas de hogar y la hija de la
señora a la que cuida le ha dado permiso hasta las 8,30. Pero no puede ir a
despedir a su hija ni dejar de trabajar. Valium y a la calle! Le hago la baja
en contra de su miedo y le digo que continúe trabajando y viviendo si quiere en
la misma casa pero trate de estar con su familia y amistades y que la veré en
una semana y que vuelva si me necesita o puedo hacer algo mas.
V tiene 79 años. Me ha pedido que la atienda al final porque
se encuentra mal. No he podido salir de la consulta ni un minuto y llevo casi
cinco horas. Son casi las 8, entra en mi consulta y tras decirme que le duele
la cabeza, se pone a llorar desconsolada! Si quiere le cuento por encima me dice,
y se contesta pero no es mejor que no. Continúa llorando y empieza una narración
que dura más de diez minutos.
Es el pasaje de los horrores. Hace dos años tuvo a las
nietas y unos días después de que se fueran, su hijo mayor llamo hecho un
basilisco porque su marido había intentado abusar de nieta chinita y están llevándola
al psicólogo. Lo que tras este primer disparo sale aun aumenta la tormenta. Marino
con campañas de 7 meses fuera de casa durante toda su vida. (Cuando volvió,
dice, ya no le necesitaba, había criado sola a nuestros cuatro hijos) Los
hermanos dicen que también intento abusar de la hija pequeña pero esta se niega
a hablar.
Ella esta desesperada ha hablado con psiquiatras, con curas,
solo sale de casa para ir a misa. “ Esto va a acabar con mi vida”. “Mi marido
se ha vuelto muy bruto y me maltrata aunque yo también tengo un carácter difícil,
no se que va a ser de mi”
continuara
